Una pena… pero es así. Mientras que el amor nace para algunos, para otros se acaba. Y esto es lo que le acaba de pasar a Claudia Ortiz, hija de Bertín Osborne y la fallecida Sandra Domeq que mantenía una relación con Manuel Ferrano de la Puerta, sobrino del jinete Antonio de la Puerta, de 27 años, al que conoció después de una temporada viviendo en Nueva York. Abierta a tener un nuevo romance, la joven, Licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, ha confesado a la revista “¡Hola!” que se encuentra muy bien: “La vida me sonríe y yo sonrío a la vida”. En la actualidad, Claudia realiza prácticas del Master de Coaching y trabajos de moda y escribe en un blog donde ha llegado a reflexionar sobre las claves del éxito en una pareja que, según ella, necesita “un mismo ritmo”, “seguridad y confianza” y caminar, los dos que la integren, “en la misma dirección”. Todo un reto en los tiempos que corren.
